Frikadellen ( albóndigas alemanas )

Las "Frikadellen" (albóndigas alemanas o hamburguesas caseras pequeñas) son un plato alemán tan típico como las albóndigas en España, o las Polpette de Italia. Todas tienen variantes en su elaboración, y su forma de preparación constituye una herencia de generaciones.

La elaboración de las Frikadellen requiere unos ingredientes determinados según sus diferentes variedades geográficas (normalmente contienen carne de vaca o de cerdo, o una mezcla de ambas), así como huevos, cebolla picada cruda o rehogada, pan duro del día anterior remojado en agua, leche o nata. Todo se amasa junto a la mezcla de carne, aunque antes se apretará el pan remojado para extraerle el líquido. En lugar del pan remojado se puede usar pan rallado, aunque la masa resultará un poco seca y, por lo tanto, no es lo aconsejable.

El sabor de especias como el perejil, la albahaca, la nuez moscada y el tomillo puede darle un toque especial. Dependiendo de la receta también se puede añadir mostaza, ajo y comino en polvo.

Las albóndigas se forman en las palmas de las manos, mojadas previamente con agua o aceite para que no se pegue la carne, y se forman unas pelotas. Éstas se aplastan ligeremente con la palma de la mano para dar una forma ovalada. A continuación se fríen en aceite caliente.

En Austria y Dinamarca se las suele envolver en pan rallado antes de freírlas. Resultan crujientes y puede ser una opción interesante.

Las albóndigas se sirven como plato único con guarnición o como merienda con mostaza y pan. También están muy sabrosas frías y se conservan un par de días en el frigorífico. Yo he querido construir un híbrido entre Frikadelle, albóndiga española y polpetta italiana, asadas a la plancha u horneadas. El resultado ha sido sorprendente.






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Modificado por última vez en Domingo, 11 Junio 2017 14:00